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“Las víctimas del 27 como así las de todas fechas trájicas deben de dejar de ser mártires para ser maestros”

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Por:   Biblioteca Cultura Obrera Patagonia

Abril 2021

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Los aniversarios fueron siempre tiempos para las loas, los discursos y las artes. El mundo proletario vivía el pesar de la masacre hace un año o dos, recordando lo que la madrugada del 27 de julio de 1920 había sido el asalto a la sede de la FOM. Los asesinos de la Liga Patriótica, esas guardias blancas teñidas con sangre, eran recordados con horrores. Y los mártires, mientras, eran recordados con honores. Pero la memoria de un trauma y del dolor se transformaron también en acción: la esperanza puesta en los “compañeritos” pequeños niños y niñas que recitaban las poesías de las luchas de ayer para pensar el mañana. También la solidaridad con los compañeros presos, era parte de una organización herida pero que se levantaba. Había que seguir. En julio de 1921 y 1922 se observó, hace un siglo, una organización popular que se re articulaba tras la tragedia. Y se daba aires nuevos también con prosas, como la que sigue, de autoría de “Aprecio Rojo”, publicada el 27 de julio 1922 en “El Trabajo”:

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   “Oh, 27 de Julio…

 

​Tu inocente madrugada trájica a creado en el corazón proletario de Magallanes palabras rebeldes para tu conmemoración y con ellas condenamos la actitud incendiaria de sus autores.

 

El 27 de Julio de 1920 no importa que año ni tampoco la época, siempre se mantendrá fresco y latente el recuerdo imperecedero en la mente del pueblo de Magallanes el colosal incendio de aquella trájica madrugada en la Federación Obrera de Magallanes ejecutada por dejenerada Liga de mentida <<patria>> de la fecha mencionada. Quizás si todavía no quedan restos de nuestros hermanos de infortunio que fueron carbonizados bajo los escombros de su propio hogar. ¿Qué ha hecho la justicia? permanecer en silencio echando todo al olvido por tratarse de los señores.

Ellos todo lo pueden pero en el cerebro del pueblo que sienten y piensan, está grabado con líneas indelebles; en las páginas de la Historia está escrita cuya fecha con sangre de rebeldes, todo ese drama trájico, síntesis del régimen ignominioso en que vivimos y alí está la fecha trájica del 27 de Julio de 1920 como un estigma vergonzoso y un anatema formidable para nosotros que concientes lo soportamos. Ya es tiempo que el pueblo en vez de conmemorar los mártires en esta lucha, escribiendo o hablando debiera conmemorarlo accionando con el gesto de rebeldía que sus recuerdos merecen. Si quiera así le seríamos dignos.

Las víctimas del 27 como así las de todas fechas trájicas deben de dejar de ser mártires para ser maestros.

Basta de conmemorar sus martirios: imitémosle sus gestos de heróicos luchadores en recuerdo de sus hechos en honor a nuestra causa. La acción del pueblo debe de estar a la palestra de su deber dispuesto a no mirar vallas ni obstáculos.

Ser o no ser.

Ellos fueron hombres que vendieron caras sus vidas por su ideal y por eso siempre estarán vivos con nosotros.

Imitémosle.

El avanzo de los tiempos nos exije la firme poseción en nuestro puesto, y con la frente altiva y tenaz y la vista fija en el futuro, no hay que temer a la cárcel ni al destierro ellos son lenitivos para la lucha.

Preparemos la Revolución social y con ella habremos vengado conmemorado y glorificado a los  parias caidos en el holocausto de la causa humana.

Mientras los pueblos sean pueblos jamás deben adaptarse a la mordaza burguesa y aun con mordaza y todo demuestra que por su constitución orgánica circular sangre de rebeldes.

Basta de contemplación.

El pueblo ya conoce que es in depósito de esplosivos pues entonces conviértase en una chispa que haga estallar en explosión vindicadora y que concluya de una vez por todas con el régimen ignominioso.

Oh, pueblo que sufres y que deseas concluir con tu dolor y tu calvario.

Tu lánzate hacia la revancha y espera que el clarín del ejército proletario anuncie la hora de combate en honor a su reinvindicación proletaria.

Romperás las cadenas que por hoy te oprimen y vengarás la muerte de los caidos en las distintas fechas trájicas que se han ejecutados en el mundo al calor de la burguesía autora de crímenes salteos e incendios.

Incendiarios de la humanidad mis más sinceras maldiciones en honor a vuestra obra realizada en Magallanes por la guardia blanca o sea la Liga Patriótica el 27 de Julio de 1920.”

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De las cenizas del fuego ardiente, potente que quema los pulmones, se levantaron. Y lo lograron. El poder del proletariado patagónico se debilitó, pero luego renació. Fueron décadas posteriores de luchas en los sindicatos ganaderos y frigoríficos, en los mar y playa, en los del comercio. Nosotrxs no olvidamos su ejemplo. Ellos sabían que debían continuar además de conmemorar. Que nos sirva de inspiración, para no dejar jamás las luchas populares en el tintero del olvido. Queremos recordar a los mártires del 27 de julio de 1920, pero también a esos que no se rindieron jamás tras sufrir viendo morir y encarcelar a tantos de los suyos. A esos que lloraron a sus muertos, y que creyeron aún más en La Idea. Y queremos ser un poco ellos también, los que persisten. Queremos que sean también nuestros maestros. Somos las nuevas generaciones que se levantan en las nuevas luchas que son herederas de las que nos precedieron. Queremos rescatar un poco más de su historia posterior de perseverancia, e instalarla también en nuestra memoria, en nuestra práctica. Somos los que rinden honor a los caídos, pero también los que mantendrán viva la esperanza, y los que siempre odiarán al opresor.

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Biblioteca Cultura Obrera Patagonia

27 de julio de 1920 – 27 de julio de 1922 – 27 de julio de 2021

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*La ilustración expuesta corresponde a la publicada en portada de la misma edición de El Trabajo (27/07/1922, p.1).

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